Entradas

Quimera

¿Alguna vez has pensado que no eres real? No que hayas deseado no serlo, sino que hayas pensado que no lo eres, que te han inventado. Y qué mal te inventa la gente, porque solo te ocurren cosas malas. Pero cómo te van a inventar de otra manera si las primeras personas que están rotas son ellos. Eres una Ruby Sparks podrida por dentro y que nadie tiene intención de arreglar. Solo eres invención a medio terminar, sin pulir. "¿Qué pasaría si un día te dieras cuenta de que en realidad no existo y es tu mente la que me ha inventado?"  Sentirme realmente especial.  Y bastante más solo y acabado.  Aunque el hecho de darme cuenta de eso sería un paso para resurgir, si cupiese esa posibilidad para mí.  Aunque, la verdad, el hecho de que desaparecieras sería realmente extraño y perturbador.  Como si hubiera avanzado mucho y muy bien por un camino, por el que el paisaje se vuelve bonito y prometedor, y luego de pronto me diera cuenta de que he estado todo ...

No sé qué es lo que te han contado

¿Sigues teniendo pánico? ¿Sigues sin pisar los charcos por no calarte los pies? ¿Sigues pasando tu mano por la barandilla al bajar cada escalón? ¿Sigues muriendo, muriendo, muriendo? Aquí es que se viene a sufrir.

Tengo al interior gritándome constantemente y lo peor es que creo que ya me he acostumbrado. Como a todo.

El día en el que los gritos se conviertan en la moneda que manejamos, sabré que en algo somos ricos. Qué pena que se me dé demasiado bien gritar en silencio.

No sé qué ha podido pasar

—¿Pero cómo se te ha ocurrido, tonta, que podrías hacer realidad tus sueños, que podrías siquiera vivir? —Ah, sí, es verdad, perdón.

No tengas miedo

Imagen
Entra.  No hace falta descalzarse para no hacer ruido. Solo entra. Da dos pasos, dos golpes en la puerta, dos pasos. Entra. Carraspea sigilosamente, sonríe cortésmente. Solo entra. Deshazte de tus errores en la puerta, deshazte en la puerta. Entra. Ven.

Me grita el corazón todo lo que no me llora la vida

Es triste que cuando necesites gritar tengas que esconderte. Porque entonces no estás gritando, estás susurrando mientras giras la cara hacia otro lado para que no te escuchen y encima el viento sopla muy fuerte y no deja oír nada. Y pasa un camión grande, que hace mucho ruido, pitando un montón y necesitas taparte los oídos. Pero siendo insuficiente todo eso, decides cerrar los ojos y alguien que pasa por tu lado en ese momento te empuja sin querer hacia la carretera, hacia el camión. ¿Y mueres?

Conjugación de doler

Ni siquiera el mar te cura los agujeros negros del alma cuando tienes heridas sobre las que escuece la sal.